Café de por medio – Primer encuentro entre el Sentido Común y la Razón
El Sentido Común llegó primero a la mesa. Como casi siempre.
Pidió un café y miró el diario del día. Al rato apareció la Razón, con paso tranquilo.
—Parece que hoy hay bastante tema para hablar —dijo mientras se sentaba.
—Y… fue día de sesión en el Concejo Deliberante de Carmen de Patagones —respondió el Sentido Común.
—Ah, sí. Escuché algo.
—Se aprobó cambiar el horario de las sesiones a las diez de la mañana.
La Razón tomó la taza.
—Un detalle que parece menor… pero que en política siempre dice algo.
—Exacto —dijo el Sentido Común—. Porque cuando cambian las reglas del funcionamiento del Concejo, también cambia la dinámica de la política local.
Hubo un pequeño silencio.
—Pero no es lo único que se comenta en la calle —agregó el Sentido Común.
—¿Te referís a lo del nepotismo?
El Sentido Común levantó la vista.
—Sí. En los pueblos chicos esas cosas se notan rápido.
—Claro —dijo la Razón—. Cuando empiezan a aparecer demasiados apellidos conocidos en el Estado, la gente se pregunta si todos llegaron por mérito.
—O por cercanía —respondió el Sentido Común.
La Razón apoyó la taza.
—El problema no es solo legal.
—Es de confianza —dijo el Sentido Común—. Porque el Estado debería ser de todos… no de unos pocos.
El café ya estaba a la mitad.
—Y mientras tanto —continuó la Razón—, del otro lado del río hay otro tema que empieza a sonar fuerte.
—Viedma —dijo el Sentido Común.
—Exacto. La discusión por la coparticipación provincial.
—Un tema delicado —respondió el Sentido Común—. Porque cuando los recursos se discuten, también se discute el futuro de las ciudades.
La Razón miró por la ventana.
—Al final, entre Patagones, Viedma y la provincia, todo termina conectado.
—Así es —dijo el Sentido Común—. La política local nunca está aislada de lo que pasa más arriba.
La Razón terminó su café.
—Sesiones, nepotismo, coparticipación…
El Sentido Común sonrió.
—Parece que vamos a tener muchos cafés por delante.
Y en esta mesa imaginaria, donde el Sentido Común se encuentra con la Razón, una cosa queda clara:
A veces, para entender la política, solo hace falta sentarse a conversar… con un café de por medio.




